La primera definición en el diccionario de los románticos del fútbol sobre este término sería algo así como... Fútbol: "grado máximo de pasión y sentimiento que genera una afición sobre unos colores e identifican los valores de un club"; siendo de cultura latina es más que evidente que el fútbol forma parte de nuestro ADN personal, trascendiendo más allá del partido del fin de semana y trasladando nuestros pensamientos a tertulias donde expresamos más lo que sentimos que propiamente lo que sabemos.
Sin embargo todo lo expresado anteriormente implica únicamente a los aficionados, al menos en la actualidad, quedando muy atrás tópicos como: el amor por los colores, sudar el escudo en el pecho, jugadores de cantera o mi equipo de toda la vida. El fútbol "moderno" ya no admite a futbolistas sino profesionales de este oficio (vulgarmente también denominados como mercenarios), donde los motivos para el traspaso de jugadores ya no son el dar un salto de calidad personal sino que atienden más al color de los billetes (denominadas sutilmente comisiones).
Ningún club se escapa de este modelo de mercado pero son los aficionados los que mantienen este negocio-deporte y resulta clave atender a sus deseos, por ello se necesita crear en ellos la necesidad de soñar y la fórmula es bastante fácil (curiosamente es muy clásica y arcaica), la construcción de mitos. Cada club tiene su jugador bandera, el símbolo que identifica sus valores y hace de nexo de unión con la afición, esta idea parece clara en los directivos que dirigen las ilusiones pero... ¿los jugadores actuales conocen que significa el fútbol?
A propósito de Cristiano, jugador clave en la política imperialista del Real Madrid, símbolo de un modelo donde el dinero pudo con el corazón (su fichaje supuso la suplencia de Raúl), la vida, el tiempo o el propio fútbol han reclamado su sitio y han manifestado en boca del propio jugador lo que verdaderamente importa... "Estoy triste, me quiero marchar".
Portada de periódicos, tema central de todas nuestra tertulias, exclusivas, nuevos datos todo lo que alimenta el morbo, todo perfecto salvo una cosa querido Cristiano, en el fútbol nunca se puede dejar de lado al corazón, no se puede meter un gol y no celebrarlo, si este deporte algo te permite es evadirte, nunca se puede traicionar a ese amigo " el balón " que te ha educadp, que ha estado contigo desde pequeño sin separarse de ti, que te ha hecho primero persona y depués de los mejores del mundo...no pidas perdón si tu orgullo no te lo permite, pero no vuelvas a no sentir el fútbol.
A propóstio de mí mismo, llevaba bastante tiempo sin escribir nada pero el fútbol con sus pequeños gestos me ha devuelto la alegría de entender que todavía hay lugar para los románticos en este deporte.
